jueves, enero 20, 2011
Snowballs
Do you want something from la bodega babe?, me llamó desde la bodega Van Van.
Yes, please, marlboros mami linda, le dije zalamero, sintiendo mi amor por ella crecer un chin chin en mi corazoncito de hombre no acostumbrado al amor. Me puse el coat y las botas nieveras para salir a sorprenderla. Mi plan era esconderme detrás del árbol gigante, ahora muerto por el invierno, hacer par de bolas de nieve y tirárselas gritando su nombre a todo pulmón. Ser un poco niño, dar vueltas a un parque jalándole los cabellos a la niña bonita que te corta los ojos y se ríe.
Me gusta de ella que es bien plebe conmigo. Me dice las malas palabras más grandes en la historia del español y del inglés. Y, sin embargo, no dice malas palabras frente a otras personas, en grupo. Eso me gusta, que no use en público esas palabras soeces que tanto me excitan cuando estamos singando. Decir malas palabras a cada rato es como usar una pistola para matar cucarachas, excessive use of force.
Me gusta de ella que es mucho más alta que yo, si tenemos un hijo me agradecerá las pulgadas extras. Cuando caminamos agarrados de manos por Plátano Land me encanta ver cómo los dominicanos en las esquinas dejan de hablar desde que nos ven. Alguno no puede contenerse y suelta lo que para él es un insulto y para mí todo lo contrario: "¿Tas criando a ese muchachito abusadora?" Yo me río a carcajadas, soy yo el que la va a tener desnuda al final de la noche mientras este palomo está cogiendo frío en Dyckman luchando con una yerba mojada y un dutch de vainilla.
Me gusta de ella que no tiene ningún hombre atrás jodiendo la paciencia. Nada más desagradable que tu mujer hablando por teléfono con el padre de sus hijos, cogiendo cuerda maldiciendo a todos los hombres. El humor cambia después de una conversación con un ex. No hay Casanova capaz de hacer venir a una mujer después de una discusión de media hora con un irresponsable hijo de la gran puta que no quiere pagar la migaja del child support.
Me gusta de ella que me añoña mucho. Me besa con besos largos, me besa con besos chiquitos, me besa con besos chupones que suenan. Me abraza bien fuerte quejándose del dolor: "Ay papi, esto no puede seguir así, tú me tienes enferma, con falta de respiración, me ahogo, me dan palpitaciones, no puedo dormir, soy una junkie de tu güevo papi."
Me gusta de ella que huele bien sin ponerse perfume. El toto le huele a toto y no a Lemisol o Palmolive. A veces su aliento apesta, en las mañanas, cuando tiene hambre, y, sin embargo, ahí es cuando más ganas me entran de comérmela enterita.
Me gusta de ella que me acompaña a lavar la ropa al Laundry Around the Clock. Y que se pasa todo el tiempo hablándome, riéndose, convirtiendo una actividad terriblemente aséptica en un triunfo cotidiano. Me dobla las ropas, hasta los tshirts, y divide la blanca de los colores. "Mi amor no, que esa toalla roja tiñe."
Me gustan de ella muchísimas cosas más. Ojalá a ella le guste alguna cosa de mí, ruego al padre Invierno, mientras veo a su querida imagen venir caminando rápido por la acera, y me preparo para tirarle dos bolas de nieve en la cara.
sábado, enero 15, 2011
Bonao Home Video
Cada vez que Tía Fe se va de vacaciones para Bonao hace una comida de despedida en su casa. De más está decir que la comida contiene varios animales de diferentes elementos, con varios arroces con diferentes habichuelas y muchísimas Coronas. Esta comida es una especie de señuelo para atrapar a todos los hombres de la familia. Allí hace una especie de Consumo Mínimo donde el plato más barato cuesta 20 dólares. El dinero recaudado va directo a su ONG: "Familiare que se lo tan llevando er Diablo en Bonao."
Cada vez que Tía Fe regresa de vacaciones en Bonao hace una comida de bienvenida en su casa. De más está decir que la comida contiene varios animales de diferentes elementos, varios arroces con diferentes habichuelas y muchísimas Coronas. Esta comida es una especie de señuelo para atrapar a todos los hombres de la familia. Allí hace una especie de Justificación de las Donaciones con testimonios en video de los socorridos por su ONG.
De más está decir que de las dos actividades la de bienvenida es mi preferida, y no sólo por ser gratis. A pesar de la tristeza en las caras y en las voces de los que regresaron a esta nieve, "Mira eso Dino, ahí tábamo en la cabecera del Río Blanco, mira cuánta hortensias!" A pesar del incómodo silencio general cuando aparecen paisajes de un barrio de calles rotas construido sin planificación urbana sobre las parcelas de la infancia, "Mira eso Dino, ahí era que sembrábamo piña."
"¿Y esa no e Tía Moza?", pregunto cuando sale una vieja en bata sentada comiéndose un plato de víveres con pernil, y que muy bien puede estar rompiendo el record Guinness del video de la mujer más vieja en bata comiendo víveres con pernil.
"Esa mismita", contesta Tía Fe. "Tú sabes que la avena de Tía Moza es famosa, nadie hacía una avena más buena que esa. Así es que le compré los ingredientes, canela, leche carnation, para que me haga una, y Tía Moza para menear la avena usó una cuchara llena de aceite que habían dejado en un sartén donde habían freido salchichón... En el segundo intento la endulzó echándole medio pote de sal... Al final tuve que monitorearla paso a paso. Eso sí, valió la pena, qué avena tan buena."
De vez en cuando, en una juntadera de domingo por la tarde bebiendo frías en una galería escuchando un playlist de bachata mirando los Honda 70 pasar, uno de los recipientes de las donaciones se para frente a la cámara para enviar un saludo-agradecimiento a los que no pudieron ir a pasar las navidades en Bonao:
-Gracia por la ropa que me mandaron, a José que lo zapato me quedaron muy bien (paneo a zapatos de piel de cocodrilo), y a Dino que la camisa e muy bonita y que lo seperamo pa Junio, un abrazo grande de su Tío Lorenzo que lo recuerda mucho...
-Aquí tamo todo juntos, etrañándolo mucho a todos.. a Marcelino, a Randy, a Jame, a Iné, a José, a Vilma, a Karla, a Joandy, a Felvi, a Dino, a Marilú, a Gisselle, a Yajaira, a Tone, a Carmen, a Rafelito...
De vez en cuando, en una juntadera de domingo por la tarde bebiendo frías en una galería escuchando un playlist de bachata mirando los Honda 70 pasar, uno de los dominicanyorks retirados, que regresaron a pasar la vejez en su pueblo, se para frente a la cámara a contar una anécdota sólo para mí:
-Eta hitoria e pa Dino, que yo sé que él goza con etas cosa, ojalá la ecriba... Oye eto Dino, en la noche del 31 yo oigo un ruido en la terraza y voy con mi pitola y veo a un tíguere agachao y tiro como cuatro tiro parriba y el ladrón se para y se hinca y me ruega: Ay por favor no me mate que tamo en Año Nuevo... y cuando petañeo se tira de cabeza cayendo sobre las hortensia de Marola... y cuando veo bien veo que el ladrón dejó una funda negra, reviso y tiene cuatro pare de teni y do bocina Sony...
Estas actividades en la casa de Tía Fe me encantan, además de la comida me hacen sentir que de verdad tengo una familia que me quiere de verdad. Y me hacen darme cuenta de que los quiero mucho a todos también de verdad.
domingo, enero 09, 2011
Merengue King
Llego, y debo ir a trabajar en 1/2 hora, en el sol
Con esta cabeza full de noche.
Primero tratar, pero no quiero.
Primero una ducha, pero no quiero.
¿Por qué no puedo dormir hasta tarde como un Rockefeller
o un rey?
Yo soy rey.
Yo bailo merengue y rompo la etiqueta y el protocolo
en cada fiesta a la que voy, con o sin invitación.
Todas las mujeres quieren bailar conmigo
Y yo quiero bailar con todas.
Quiero estar con todas.
¿Por qué no puedo estar con todas?
Pero Por Puro Placer.
Yo soy rey, rey de la noche.
Lo mejor de todo, es que no soy el único.
sábado, enero 01, 2011
Gulag lite (translated from The New Yorker)
En 1964, un poeta de 23 años fue arrestado por la K.G.B. de Leningrado y acusado con el crimen de "parasitismo malicioso." Su nombre era Joseph Brodsky. Un periódico del Partido Comunista denunció su poesía como "pornográfica y Anti-Soviética"; otro notó que él vestía "pantalones de terciopelo." Las autoridades le permitieron testificar en el juicio, pero pronto se arrepintieron de la decisión, y del fracaso de prevenir que una valiente mujer llamada Frida Vigdorova tomara notas de los procedimientos. Vigdorova escribió este intercambio -el intercambio legal más famoso en Rusia desde el juicio-show de Stalin- y una copia fue contrabandeada hacia el Occidente:
Juez: ¿Y cuál es su profesión?
Brodsky: Poeta. Poeta y traductor.
Juez: ¿Y quién le dijo a usted que era poeta? ¿Quién le asignó ese rango?
Brodsky: Nadie. ¿Quién me asignó a la raza humana?
Juez: ¿Y estudió para eso?
Brodsky: ¿Para qué?
Juez: Para convertirse en poeta. ¿Intentó usted ir a una escuela donde entrenan [poetas]... donde enseñan...
Brodsky: No creo que venga de la educación.
Juez: ¿De dónde, entonces?
Brodsky: Creo que viene... (perdido)... de Dios.
El juez sentenció a Brodsky a cinco años de exilio interno. Viviendo en un pueblo cerca del Círculo Ártico, de día molía rocas y cargaba abono. De noche, escribía, y mejoraba su inglés leyendo a Auden y a Frost. La mentora de Brodsky, la gran poeta de la Edad de Plata Anna Akhmatova, se burló de la corta visión de la K.G.B. "Qué biografía están confeccionando para nuestro pelirrojo amigo!", dijo. "Es como si él los hubiera contratado para que lo hagan a propósito."
Akhmatova no era naïve sobre la capacidad de la justicia Soviética -había perdido un esposo e incontables amigos en el Gulag- pero ella podía ver que el estado estaba proveyendo al genio lingüístico con un aura de heroísmo. Para el tiempo que Brodsky regresó a Leningrado, era un poeta maduro, cuya marcada disidencia era un implacable desdén para el régimen Soviético. El estado pronto encontró necesario exiliar hacia el exterior a esta indomable criatura.
Me siento en la ventana
Yo dije que el destino juega un juego sin anotación
y ¿quién necesita pescado si tienes caviar?
El triunfo del estilo gótico vendría a pasar
y te enciende sin necesidad de coca o yerba.
Me siento en la ventana. Afuera, un álamo.
Cuando amé, amé profundamente. No fue a menudo.
Yo dije que el bosque es sólo parte de un árbol.
¿Quién necesita la muchacha completa si tienes su rodilla?
Cansado del polvo levantado por la era moderna,
el ojo ruso descansaría en una aguja estoniana.
Me siento en la ventana, Los platos están lavados.
Yo era feliz aquí. Pero no lo seré más.
Yo escribí: la lámpara mira el piso con miedo,
y el amor, como un acto, carece de un verbo; el cero
que Euclides pensó en lo que el punto desvanecido se convertía
no era matemática- era la nada del Tiempo.
Me siento en la ventana. Y mientras me siento
mi juventud regresa. Algunas veces sonrío. O escupo.
Yo dije que la hoja puede destruir el brote;
lo que es fértil cae en suelo desierto- falso;
que en el campo plano, en la planicie sin sombra
Natura rocía las semillas de árboles en vano.
Me siento en la ventana. Mis manos cierran mis rodillas.
Mi pesada sombra es mi agachada compañía.
Mi canción era desafinada, mi voz estaba agrietada
pero al menos ningún coro puede cantarla de nuevo.
Que hablar así no cosecha premios que aturden
nadie- las piernas de nadie descansan en mis hombros.
Me siento en la ventana en lo oscuro. Como un expreso
las olas chocan detrás de las cortinas parecidas a olas.
Un súbdito leal de estos años de segunda mano
Yo orgullosamente admito que mis mejores ideas
son de segunda mano, y puede el futuro tomarlas
como trofeos de mi lucha contra la sofocación.
Me siento en lo oscuro. Y sería duro tratar de figurarse
lo que es peor: lo oscuro adentro, o la oscuridad afuera.
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