martes, octubre 31, 2006

Walking on Water

La mujer abre los ojos, mira la carita de su hijita, la niña respira por la boca; parece soñar cosas terribles: tiene la expresión de alguien que sufre; de vez en cuando suspira haciendo pitar a sus pulmones. La mujer arropa a la niña, se va a la cocina a colar café; enciende la radio, toma su café con cremora mirando una mancha en la pared mojada que a sus ojos, y a los de cualquier televidente de Primer Infarto, parece la imagen de la Virgen de la Altagracia.

LOCUTORA: Buenos Días hermanos y hermanas en la sangre de Cristo, santo santo santo, ya empieza su programa Caminando sobre las aguas por Radio Jehová, santo santo santo, ustedes saben que Satanás, vade retro vade retro vade retro, envió a un demonio llamado Mr. Landlord a sacarnos de nuestro querido templo que quedaba en Morris Avenue, sí, así mismo, pero gracias a Jehová que todo lo puede, santo santo santo, gracias a Jehová que está vivo, santo santo santo, gracias a Jehová que sacó a Moisés de Egipto, santo santo santo, ya conseguimos un nuevo local, pero este local no está apto para ser la casa de Jehová, santo santo santo, este nuevo local está destruido por dentro, por eso necesitamos de sus donaciones para hacer de nuestro templo el mejor templo en Nueva York, así es que llamen y donen donen donen, ¿ya tenemos un oyente?

OYENTE: Hola hermana Cristiana, no me pierdo su programa de usted, yo la estoy llamando a usted porque la semana pasada yo la llamé a usted y doné y le pedí a usted que orara por un sobrino mío que estaba preso y que allá adentro en la cárcel le marcharon a golpes un grupo de negros a mi sobrino y lo dejaron por muerto a mi sobrino y cayó en coma mi sobrino...

LOCUTORA: Gracias Jehová, santo santo santo, gracias Jehová por el milagro, santo santo santo, gracias Jehová, santo santo santo, por escuchar nuestras plegarias, ¿cuándo salió de la coma su sobrino?

OYENTE: No, se murió ayer mi sobrino, y por eso la estoy llamando a usted para donar para que usted ore para que Dios le reciba a mi sobrino en su santo seno que mi sobrino no era cosa buena él...

LOCUTORA: Así mismo querida hermana, porque donar para el templo de Jehová, santo santo santo, es un seguro de vida en el cielo, allá en el cielo usted no puede llegar con un contrato de una compañía aseguradora, lo único que vale para entrar en el reino de Jehová, santo santo santo, son sus acciones aquí abajo, donen donen donen...

El maquillaje permanente en la cara de la mujer parece ser la obra de un payaso borracho: dos cejas marrones sobre las cejas reales, cuando éstas crecen, crean la perturbadora imagen de un extraterrestre. Para poner la cereza en esta torta, qué frase tan charlie Dios mío, el gracioso artista impresionista le pintó en medio de la mejilla izquierda uno de los primos feos de las pecas, según Kramer, un inmenso lunar muy negro.

¿Cuál es el nombre de esta criatura? Who cares, no le importa a su hermano que la tiene de sirvienta, no le importa a su hijo teenager jodonísimo que sólo se acuerda de ella para pedirle dinero para comprar otro par de tenis, no le importa al banilejo de la bodega que no la mira a los ojos cuando le devuelve el menudo, no le importa al encargado de la lavandería que le cambia un billete de veinte y le da un boche por meter tenis a la secadora.

LOCUTORA: ¿Dónde están mis diez valientes? ¿Dónde están esos guerreros de Jehová, santo santo santo, que van a donar mil dólares cada uno antes de que termine el programa? ¿Dónde? ¿Dónde? ¿Dónde? Sí, tenemos otra llamada...

OYENTE: Buen día Hermana Cristiana, pues yo estoy donando trecientos dólares a su merced para que usted ore por mis dos nietecitas que están perdidas, pues allá en Cuernavaca eran dos angelitas y aquí están bailando en un bayú por dos dólares cada canción, y si le dan cinco dólares se dejan manosear y estrujar de esos borrachitos en ese sitio de perdición, pues donde hasta los vasos son de plástico por las peleas ay virgen del cobre y si uno le dice algo ellas tienen la boca muy sucia y pues se la tragan a una...

Su hijita la ha salvado del suicidio. Es una niña adorable con la carita de un cerdo y una persistente asma. Y tener una niña con asma viviendo en un sótano del Bronx, donde la humedad es la propietaria, donde la altura del techo está diseñada para que viva feliz una familia de enanos, donde las paredes siempre parecen estar llorando, es una sentencia de ansiedad y sufrimiento con visitas semanales a Emergencias.

LOCUTORA: Llamen y donen para Jehová, santo santo santo donen donen donen, el domingo estaba en el tren y se me acercó una señora que me dijo que se le había quemado la casa y se había quedado sin nada y sin embargo iba para el encuentro que tuvimos con el Padre Pedro, me dijo que sólo tenía cincuenta dólares y que iba a donarlo porque ella sabía que Jehová, santo santo santo, iba a multiplicárselos, donen donen donen, y hablando del encuentro con el Padre Pedro eso fue una maravilla en Cristo, donen donen donen, salió entre humo y música, con varios guarda espaldas vestidos de rojo y una música que ojalá muchos artistas pecadores, ¿tenemos otro oyente?

OYENTE: ¿Cómo tamo Hermana Critiana?, yo llamo pa que uté ore por mí que mi mujer se murió de cáncer hace tre día y me quedé sin un chele y cuando fui a la oficina del Social me dijeron que ella nunca había punchao una tarjeta y, pa, me bajaron lo cupone y no me dieron na de money por el entierro ni nada, y aunque Walter Mercado dijo anoche que vienen buena cosa pa lo sagitario yo la verdá me toy deseperando...

LOCUTORA: Ay hermano, qué pena que usted crea en ese demonio andrógino, en ese ser de la oscuridad que no se sabe si es hombre o mujer, en ese esclavo de Satanás, vade retro vade retro vade retro, que es Walter Mercado, mejor será que ponga toda su fe en Jehová, santo santo santo, que es el único que lo puede todo, santo santo santo donen donen donen...

Hay dos clases de personas, dice un proverbio árabe, las que tienen religión y las que tienen cerebro; mi heroína, me duele decirlo porque la amo mucho, tiene mucha de una y poco del otro. No puedo llamarla ignorante, aunque cree que Darwin es la marca de un suavizador de ropa sabe hacer un pastelón de berenjena muy bueno y sus paellas son un apogeo, pero, ay ombe, su cerebro es el de una golondrina de Lorca que ha aprendido a deletrear la palabra amor.

La mujer llama a Radio Jehová y dona cien dólares, la paga mensual que le da el hermano por hundir sus manos en la basura y reciclar evitando un ticket, para que la Hermana Cristiana ore por su niña curándola del asma, no, no quiere salir al aire, le dice a la dulce voz que le pregunta si desea hacer un testimonio, cuelga el teléfono con esperanza, con emoción, con fe. La niña en la habitación comienza a llorar entre silbidos, la mujer regresa bruscamente a su infierno diario y busca el abrigo para salir corriendo hacia Emergencias con la niña en brazos mientras murmura Jesús ten piedad... Jesús ten piedad... Jesús ten piedad...





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