jueves, marzo 15, 2012

Juan and the ants


Todas las mañanas asisto a la transformación de seres humanos en hormigas. Digo asisto, pero la verdad es que formo parte de esta metamorfosis colectiva por la que atravesamos aquellos que nos gusta tener dinero para pagar nuestras cuentas y consumir consumir consumir.

Veo que salió la palabra metamorfosis. ¿Viene cita de Kafka?

Coño pero uté sí e freca. Pero es cierto, pensé en hacer una comparación con Gregor Samsa.

¿Y no crees que Gregorio Samsa es un personaje demasiado sublime y patético para embarrarlo en un post sobre la pérdida de individualidad sufrida por aquellos que, voluntariamente, venden su tiempo por un salario que nunca es suficiente para cubrir todos los gastos en los que incurren para sobrevivir en una ciudad que los odia?

Bueno, tal vez.

Otra cosa. ¿No crees que la analogía de los humanos como hormigas trabajadoras ha sido manoseada bastante a través de los siglos? ¿Aparecerá alguna cigarra también?

Es posible que en algún momento se mencione Cigarra. Y sí, ha sido manoseada. Pero si uno se pone a analizar, todos los temas han sido manoseados. Lo importante es crear un punto de vista nuevo sobre un, cliché. Por ejemplo, Pound compara a las caras del Subway con petals on a wet black bough, yo, con el mismo mérito y con la ayuda del Animal Planet, pensé en que la ruta subterránea del Subway es idéntica a los túneles de las hormigas para llegar a cualquier punto del hormiguero. Además, una de las hormigas trabaja en Wall Street, bueno, está recibiendo un entrenamiento en Wall Street y una de las cosas que más lo impresiona es la falta de sol en el área. Esto debido a la estrechez de las calles y la altura de los edificios. Es como una hormiga caminando entre fichas de un dominó gigante. Santísimo.

Let me tell you, I've got a bad feeling about this.

Señorita venezolana intelectual, melliza más linda de la musa de Johansen, olvide por un momento a Jung, Freud, Simone de Beauvoir, Goethe, Beckett, Cosmos, Gershwin, Kurt Weill, Guggenheim, Paul Klee, Ante Garmaz, Kandinsky, Diego, Frida, Tolstoi, Boishoi, Terry Gilliam, Shakespeare William. ¿Podría usted darme un chance para desarrollar? La hormiga de la historia despierta siendo hombre. Lo primero que hace es maldecir el Lunes, o Jueves, o cualquier día de trabajo. Piensa en alguna excusa para faltar, y hasta es posible que siendo ateo le ruegue a Jesús Cristo Señor por alguna tragedia o desastre natural que le permita seguir en la cama. No algo que le afecte directamente, tal vez la muerte de un primo que le debe dinero y casi siempre responde al nombre de Rubén, y es una plaga en el sentido más puro de la palabra; toparse con él es salir perdiendo. Si va a tu casa se pierde el iPhone de una amiga tuya, abracadabra la cadena con el crucifijo de oro blanco de la tÍa Inés, coñazo, ¿y dónde diablo tan mi gafa Gucci?, Primo préteme 100 dólares que se lo pago seguro el miércoles que yo cobro. Pero ya tú me debes 150 dede hace mucho dique eperando el etímulo de Obama. Sí, pero ahora vamo hacé un plan de pago pa dale 50 to la semana hata saldar. Es una cigarra, pero no pide prestado sólo en verano, pide prestado en todas las estaciones. Y la hormiga todavía es hombre cuando va al baño y se sienta en el trono a recordar el sueño con la mujer que todavía ama caminando la 27 de Febrero con los edificios derrumbándose a cada paso, la mole del BHD, El Palacio del Mofongo, y hasta el local de Quico Quipes fue tragado por la tierra. Ahora bien, cuando regresa del baño empieza el cambio. Cubre su cuerpo con ropa exigida por su trabajo: Camisa, corbata, pantalones largos, saco negro. Un hijo de la gran puta decidió que mucha gente tenía que trabajar usando esa forma italiana del suicidio llamada corbata, y para rematar la libre voluntad, sacos, oscuros, incómodos. Un hijo de la gran puta decidió que el hombre en jeans era una figura que no irradiaba confianza y responsabilidad, que la vestimenta formal de pingüino castrado representaba integridad, seriedad, y todas las dads respetables; y fíjate, los políticos dominicanos todos visten de traje y, sin embargo, un día son unos ineptos y el otro día son unos ladrones, y como dijo Woody Allen, muchas veces ambas cosas en un mismo día. Ahora bien, Washington Mutual intentó desformalizar a los banqueros, con pantalones free style y camisas de estación de rayas y cuadros, y quebró, tal vez no porque sus ejecutivos parece que se daban una línea cada vez que escuchaban la palabra Mortgage, si no por lo casual easy going de sus empleados.

Cuando el hombre termina de vestirse es una hormiga, y es una hormiga cuando camina hacia el Subway para entrar en los túneles que lo llevarán a su lugar de trabajo. Es curioso y automático, sus pensamientos cambian. El cerebro empieza a sustituir el cheerful estribillo from the Ice Age to the Dole Age there is but one concern, I have just discovered, some girls are bigger than others por el monótono diálogo requerido en el guión diario de vender algo abstracto. Sí, lo que nuestra hormiga vende no se puede comer ni agarrar, no se construye ni se unta, es un Servicio. Would you like to open a cheching account? I know you are just 67 years young, but have you thought about retirement? What do you know about Mutual Funds? Does your company have Direct Deposit? How do you prefer to do your banking? What brings you to our branch? Thank you for calling this Bank now part of this other Bank, my name is Juan, how may I help you?

Nuestra hormiga sale en Wall Street, casi corriendo cruza Broadway, camina fumando la Nassau hasta la torre oficina principal. Good Morning here's my employee badge. Allí unas escaleras mecánicas. Entra a un ascensor que no asciende, para abajo cuatro pisos directo al sótano profundo. Un hormiguero real, subterráneo, donde chocan entre sí muchas hormigas cuyo primer idioma no es el inglés, buscando no azúcar, si no una promesa de azúcar. El aire se llena de murmullos políglotas. Con los ojos ubica el baño, la máquina de vender sodas, el salón lounge donde podrá traducir unos poemas de Brodsky durante el lunch break. Entra al aula a la izquierda, "Opening Accounts and Servicing." Se sienta, y se duerme. No despierta completamente cuando la instructora irlandesa le dice, "Juan, pay attention please." Todavía está dormido cuando le contesta, "Te extraño tanto mami."

I hate you.





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