miércoles, mayo 08, 2013

The Art of Comment


La verdad que es una verdadera lástima que Thomas De Quincey haya muerto a destiempo y no estuviera entre nosotros en estos años de Infernet, viz.: Blog, Facebook, Twitter, Youtube, Analtube, Ceterisparibus.com.

Tal vez y para delicia diaria hubiese tenido una columna en the Guardian, pero mejor me lo imagino como un amigo en Facebook que les deja Comments, de esos que no se contestan si no es con una disculpa general, a muchos de nosotros que leemos lo de los otros con malsana intención subjetiva, ya que la vida elegida muchas veces por nosotros mismos nos obliga a ver todo con el objetivo de encontrar una aguja en un pajar, perdón, un pelo en la sopa; en fin, que nos comemos la sopa de Status y Links y Notes chin a chin torciendo la boca como si fuera cicuta, y poniendo bajo lupa cada cucharada esperando encontrar un pelo en una sopa que cocinó alguien que no nos ha dado a nosotros alguna razón genuina para desconfiar de su higiene, si no nos la ha dado; y cuando terminamos y no encontramos nada, buscamos alguna falta en la cuchara, en la sopera, en el mobiliario.

Otra cosa que imagino, De Quincey no pondría Status como este: "Hay un poeta que se cree...", sin dar nombre, para continuar con ese doñismo atrasado y cobarde de los calumniadores que no aportan absolutamente nada al rebú cultural, y lo único que hacen es desviar la atención por un segundo de lo verdaderamente importante; él lo haría  dando nombre y apellido y ejemplos con críticas certeras sobre las obras del poeta, no por su vida privada o por su falta de apoyo al Oficialismo; o a cualquier ismo; o simplemente porque nos cae mal porque es feo y aunque no hemos tenido el tiempo de leer nada de lo que él escribe nosotros lo saludamos un domingo en la noche en medio de un tiroteo en el carnaval de La Vega, y él se hizo el loco. 

Por ejemplo, lo que escribió sobre Coleridge, que admiraba, en su ensayo "The Art of Conversation", que amaba:

"Coleridge también es culpable en sus ratos libres (como lo es Wordsworth) de la más terrible afectación, la de "hath" y "doth" por "has" y "does". Esto es realmente criminal. Pero entre todos los barbarismos conocidos por el hombre, el peor, y este también, sentimos decir, florece maloliente como yerba en la prosa escocesa, y es encontrado en los escritos de Coleridge, el uso de los "thereof", "therein", "thereby", "thereunto". Esto es una expresión monstruosa de civilización imperfecta, la cual por ciento cincuenta años ha sido efectivizada, por los ingleses cultivados, como el inglés de los abogados, y es absolutamente espantoso a menos que no sea en un arrendamiento o cesión de propiedad, y debería (no tenemos escrúpulos de decirlo) ser procesable por la Ley Común, no quizas como un crimen, pero sí como un delito de menor cuantía, penalizado con multa y encarcelamiento."

Y los que para él son los vicios que joden una buena conversación en vivo, y que muy bien pueden aplicarse a la virtual:
Otra cosa que imagino, De Quincey (a pesar de ser cristiano como lo fue Chesterton) pondría en su puesto a los cristianos que practican la extorsión virtual del idiota subiendo fotos de "Dale Like Si Crees Que Jesús Fue Bueno", con un dibujo de un hombre blanco genérico agarrando a una paloma blanca genérica; o a los malditos bondadosos que, invitándonos a ser cómplices del horror, suben vainas como: "Dale Share Si Crees Que Esta Niña Es Bella", y no tengo que decir que la foto exhibe a una niña que sufrió quemaduras de todos los grados, o alguna terrible enfermedad que le deforma el físico; o a los optimistas que ponen links de historias reales de la vida misma y maravillosa donde Un Niño Sin Una Pierna recibe un apoyo momentáneo y televisado con fuegos artificiales, para que siga soñando que en este mundo fantástico todo es posible y él puede llegar a ser pelotero de las Grandes Ligas sin haberse creado una prótesis biónica; o un Hombre Sin Una Pierna También, que sueña con ser el número uno bailando cualquier ritmo tropical. Seguro que De Quincey les dejaría un comment donde le quede bien claro a mucha gente que el optimismo no está en hacerle creer a alguien que ha sufrido una tragedia con pérdida de miembros que puede alcanzar el milagro de ser el mejor en actividades altamente competitivas y difíciles, para no decir imposibles, para muchos que tienen sus extremidades completas. El optimismo que ayuda a ese hombre y a ese niño mutilados por la desgracia es aquel que les sugiere que si se fajan sí es posible que sean los mejores en cualquier área en la que no se requiera el correr a todo lo que da pasando por segunda y tercera y deslizarse en home, o el de saltar continuamente cuando suenan los tambores.

Algún conversador o conversadora podría comentar que es bueno eso de que no sea posible tener a  Thomas De Quincey conectado al Infernet, porque también sería posible que Casandra y Nostradamus vivieran poniendo a todo el mundo nervioso con algún Status tenebroso y profético: "Soñé anoche con un cataclismo en una ciudad llena de gente de muchas razas". 

Algún discutidor o discutidora podría comentar que para él o para ella seguro que Thomas De Quincey no tendría un blog, o un FB, o un Twitter, que él no perdería su tiempo con eso. Yo le comentaría para atrás que vaya él o ella y traduca cualquier cosa de lo que sea que él o ella lee, y que depué chatiamo que acaba de llegá visita.


Painting "Full Moon Over Allan Bank" by Amanda White
(Casa de Wordsworth visitada por Coleridge y De Quincey).





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